<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><channel><title>Mamá Informada · Llavors Logopèdia</title><description>Artículos de divulgación sobre logopedia, lactancia y desarrollo para familias.</description><link>https://www.llavorslogopedia.com/</link><language>es</language><item><title>La anquiloglosia en bebés (frenillo lingual corto): cuándo es un problema y cuándo no</title><link>https://www.llavorslogopedia.com/es/blog/anquiloglosia-frenillo-lingual-corto-bebes/</link><guid isPermaLink="true">https://www.llavorslogopedia.com/es/blog/anquiloglosia-frenillo-lingual-corto-bebes/</guid><description>Un frenillo lingual visible no siempre es un problema. Te explicamos qué es la anquiloglosia, las señales que invitan a valorarla y cuándo conviene intervenir.</description><pubDate>Thu, 28 May 2026 00:00:00 GMT</pubDate><content:encoded>&lt;p&gt;Si tienes un bebé recién nacido y la lactancia no acaba de funcionar como esperabas —el bebé se queda enganchado al pecho muchas horas, hay dolor cada vez que mama, no termina de pegar el estirón de peso que tocaba— es posible que alguien te haya mencionado la palabra &quot;frenillo lingual&quot; o &quot;anquiloglosia&quot;. Y que te haya dejado con más dudas de las que tenías antes.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;En este artículo te explicamos con calma qué es la anquiloglosia, cuándo conviene valorarla y qué papel juega la logopeda neonatal. Que nadie tenga que tomar decisiones sobre su bebé con información a medias.&lt;/p&gt;

&lt;h2&gt;¿Qué es la anquiloglosia?&lt;/h2&gt;

&lt;p&gt;La anquiloglosia, popularmente conocida como &quot;frenillo lingual corto&quot;, es una condición en la que el frenillo lingual —el pliegue de tejido que conecta la parte inferior de la lengua con el suelo de la boca— es más corto, grueso o tenso de lo habitual. Esto puede limitar el movimiento de la lengua y, en algunos casos, afectar funciones como la succión, la deglución o, más adelante, el habla.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Hay dos tipos principales:&lt;/p&gt;

&lt;ul&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Anquiloglosia anterior:&lt;/strong&gt; el frenillo llega muy cerca de la punta de la lengua y se ve claramente a simple vista. Es la forma &quot;clásica&quot; y la más fácil de detectar.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Anquiloglosia posterior:&lt;/strong&gt; el frenillo está más escondido, en la base de la lengua. No se ve a simple vista y requiere una valoración funcional, no solo visual.&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;

&lt;p&gt;Es importante destacar que &lt;strong&gt;tener un frenillo lingual visible no significa automáticamente que haya un problema&lt;/strong&gt;. Muchos bebés tienen el frenillo lingual prominente y la lactancia les funciona perfectamente.&lt;/p&gt;

&lt;h2&gt;Señales que pueden indicarla&lt;/h2&gt;

&lt;p&gt;Cuando hablamos de señales, hablamos de función, no solo de anatomía. Estos son los indicadores que invitan a hacer una valoración por parte de una logopeda neonatal:&lt;/p&gt;

&lt;ul&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Dolor persistente en la madre&lt;/strong&gt; durante la toma, no solo los primeros días. Grietas, sangrado o sensación de pellizco.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Tomas largas e ineficaces:&lt;/strong&gt; el bebé está mucho tiempo en el pecho pero no parece saciado, o se duerme y se despierta con hambre al cabo de pocos minutos.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Ruido al mamar&lt;/strong&gt; (&quot;clic&quot;, succión con aire) o pérdida de leche por los lados de la boca.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Pérdida o estancamiento del peso&lt;/strong&gt; del bebé, más allá del descenso fisiológico de los primeros días.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Episodios recurrentes de mastitis u obstrucciones&lt;/strong&gt; en la madre debido a un vaciado incompleto del pecho.&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;

&lt;blockquote&gt;El dolor durante la lactancia no es una etapa que haya que &quot;aguantar&quot; mientras pasa. Si duele más allá de los primeros días o el bebé no progresa adecuadamente, merece una valoración.&lt;/blockquote&gt;

&lt;h2&gt;Cuándo intervenir y cuándo no&lt;/h2&gt;

&lt;p&gt;Esta es la parte donde hay que ir con cabeza, porque en los últimos años se ha dado un debate importante sobre la &quot;sobreintervención&quot; en frenotomías. La realidad es que &lt;strong&gt;no todas las anquiloglosias necesitan cirugía&lt;/strong&gt;.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;La decisión de intervenir debe basarse en tres factores combinados: la dificultad funcional real (¿hay problemas con la lactancia o no?), la valoración anatómica del frenillo y la posibilidad de conseguir mejoría con ejercicios y posturas antes de plantear una frenotomía.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Una valoración profesional bien hecha diferencia entre:&lt;/p&gt;

&lt;ul&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Anquiloglosia sintomática&lt;/strong&gt; que sí hay que tratar (con ejercicios, frenotomía o ambos).&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Variante anatómica sin impacto funcional&lt;/strong&gt; que no requiere ninguna actuación, aunque el frenillo sea visible.&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;

&lt;p&gt;Esta distinción es clave para no exponer al bebé a una intervención innecesaria.&lt;/p&gt;

&lt;h2&gt;El papel de la logopeda neonatal&lt;/h2&gt;

&lt;p&gt;La logopeda neonatal es la profesional que valora la función oral del bebé en contexto. No se queda solo en mirar el frenillo: observa cómo mama, cómo se coordina la succión con la deglución y la respiración, cómo se mueve la lengua durante la toma, cómo se colocan la madre y el bebé.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Además, cuando se decide una frenotomía, la logopeda neonatal acompaña el proceso con:&lt;/p&gt;

&lt;ul&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Ejercicios previos&lt;/strong&gt; para preparar la musculatura oral.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Apoyo durante la toma&lt;/strong&gt; para optimizar la posición y el enganche.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Ejercicios posteriores&lt;/strong&gt; para evitar reinserciones y ganar movilidad lingual real.&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;

&lt;p&gt;Sin este acompañamiento, la frenotomía por sí sola a menudo no resuelve el problema funcional.&lt;/p&gt;

&lt;h2&gt;Si tienes dudas, no esperes&lt;/h2&gt;

&lt;p&gt;La lactancia funciona mejor cuando los problemas se valoran pronto. Si estás en Valencia y sospechas que tu bebé puede tener dificultades relacionadas con el frenillo lingual, puedes reservar una primera cita o escribirnos por WhatsApp. La valoración de 30 minutos sirve para determinar si la anquiloglosia está afectando a la función o si la dificultad viene de otro lugar, y para plantear un plan de actuación adaptado a tu caso.&lt;/p&gt;</content:encoded></item><item><title>Mi hijo tiene 2 años y habla poco: ¿debo preocuparme?</title><link>https://www.llavorslogopedia.com/es/blog/mi-hijo-2-anos-habla-poco/</link><guid isPermaLink="true">https://www.llavorslogopedia.com/es/blog/mi-hijo-2-anos-habla-poco/</guid><description>Cada niño tiene su ritmo, pero hay señales que pueden ayudarnos a saber si conviene consultar. Te damos una guía clara y práctica.</description><pubDate>Thu, 14 May 2026 00:00:00 GMT</pubDate><content:encoded>&lt;p&gt;Es una de las preguntas que más recibimos en consulta. &quot;Mi hijo ha cumplido 2 años y solo dice cinco o seis palabras.&quot; &quot;Todavía no junta dos palabras.&quot; &quot;La hija de mi amiga, de la misma edad, habla mucho más.&quot; Y es una preocupación totalmente comprensible: el lenguaje es uno de los hitos del desarrollo que más visibles hacen frente a otras familias.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;La respuesta breve es que cada niño tiene su ritmo y que a los 2 años hay una variabilidad enorme dentro de lo que se considera normal. Pero también es cierto que hay algunas señales que invitan a hacer una consulta, no para alarmarse, sino para tener información y, si hace falta, empezar a trabajar antes. En este artículo te lo explicamos con calma.&lt;/p&gt;

&lt;h2&gt;¿Qué se espera a los 2 años, más o menos?&lt;/h2&gt;

&lt;p&gt;Una referencia orientativa, no una norma rígida, es que hacia los 24 meses un niño suele tener un vocabulario de unas 50 palabras y empieza a combinar dos (&quot;quiero agua&quot;, &quot;papá coche&quot;, &quot;mamá allí&quot;). Pero hay niños que a los 24 meses dicen 30 y a los 26 meses pegan un salto a 100. Y otros que mantienen un ritmo más pausado todo el año y acaban perfectamente bien.&lt;/p&gt;

&lt;blockquote&gt;El número exacto de palabras importa mucho menos que la evolución: si ves que tu hijo va sumando palabras nuevas, aunque sea poco a poco, es una muy buena señal.&lt;/blockquote&gt;

&lt;p&gt;Lo que miramos como logopedas no es tanto un número, sino la combinación de comprensión (¿entiende lo que le dices?), intención comunicativa (¿busca comunicarse contigo de alguna manera?) y evolución (¿hay progreso respecto a hace unos meses?). Estos tres elementos nos dan mucha más información que la cantidad de palabras en un día concreto.&lt;/p&gt;

&lt;h2&gt;Señales que invitan a consultar&lt;/h2&gt;

&lt;p&gt;Estas son las señales que, si reconoces en tu hijo, hacen recomendable una valoración profesional:&lt;/p&gt;

&lt;ul&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;No entiende órdenes sencillas&lt;/strong&gt; del tipo &quot;tráeme la pelota&quot; o &quot;dale esto a papá&quot;, también cuando no van acompañadas de un gesto.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;No muestra intención comunicativa&lt;/strong&gt;: no te mira a los ojos para pedirte cosas, no señala, no hace ruidos para llamar tu atención.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;El vocabulario no crece&lt;/strong&gt; desde hace 3-6 meses: está estancado en un grupo muy reducido de palabras y no incorpora nuevas.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Ha perdido palabras&lt;/strong&gt; que antes decía. Una regresión en el lenguaje siempre merece consulta.&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;

&lt;p&gt;Si reconoces alguna de estas señales, no significa que tu hijo tenga un trastorno. Significa que una valoración puede ayudar a descartar cosas, poner nombre a lo que pasa y, si hace falta, empezar a trabajar a tiempo. La intervención temprana, cuando es necesaria, es muy eficaz.&lt;/p&gt;

&lt;h2&gt;¿Qué puedo hacer en casa?&lt;/h2&gt;

&lt;p&gt;Independientemente de si decides consultar o no, hay cosas muy sencillas que ayudan a estimular el lenguaje en el día a día:&lt;/p&gt;

&lt;ul&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Háblale mucho y muy claro.&lt;/strong&gt; Describe lo que hacéis juntos: &quot;ahora nos ponemos la camiseta&quot;, &quot;mira, ¡un perro!&quot;, &quot;hace frío, ponte la chaqueta&quot;. Parece obvio, pero la cantidad y calidad de entrada lingüística importan mucho.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Lee con él cada día.&lt;/strong&gt; Aunque sean 5 minutos. Los libros ilustrados con poco texto, donde podéis señalar y nombrar cosas, son ideales.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Espera después de decir algo.&lt;/strong&gt; Cuando le preguntes &quot;¿quieres la leche?&quot;, dale unos segundos para responder, aunque sea con un sonido o un gesto. Si tú llenas todos los silencios, no le dejas espacio para comunicar.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Canta y haz juegos con rima.&lt;/strong&gt; Las canciones con gestos (&quot;Sol solete&quot;, &quot;Cinco lobitos&quot;) son una de las herramientas más potentes para la conciencia fonológica.&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;

&lt;h2&gt;La consulta como tranquilidad&lt;/h2&gt;

&lt;p&gt;Muchas familias llegan a consulta y salen con la información de que su hijo está dentro de la normalidad, simplemente con un ritmo más pausado. Otras llegan y descubren que una intervención temprana de pocos meses puede marcar una gran diferencia. En ambos casos, la consulta da tranquilidad e información útil.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Si tienes preguntas sobre el desarrollo del lenguaje de tu hijo, puedes reservar una primera cita o escribirnos por WhatsApp. La primera consulta dura 30 minutos y sirve para valorar la situación contigo sin compromiso.&lt;/p&gt;</content:encoded></item><item><title>Introducción de sólidos: 5 señales de que tu bebé está preparado</title><link>https://www.llavorslogopedia.com/es/blog/introduccion-solidos-5-senales/</link><guid isPermaLink="true">https://www.llavorslogopedia.com/es/blog/introduccion-solidos-5-senales/</guid><description>Los 6 meses no son una fecha mágica. Estas 5 señales te ayudan a saber si tu bebé está realmente preparado para empezar con los sólidos.</description><pubDate>Thu, 30 Apr 2026 00:00:00 GMT</pubDate><content:encoded>&lt;p&gt;&quot;A los 6 meses puedes empezar con los sólidos.&quot; Seguro que lo has oído cien veces: en el pediatra, en el grupo de crianza, en casa de los abuelos. Y sí, los 6 meses son una referencia útil, pero no son una fecha mágica. Lo que de verdad nos dice si un bebé está preparado para empezar con la alimentación complementaria no es el calendario, sino su cuerpo.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;En este artículo te damos las 5 señales que las familias pueden observar en casa para saber si ha llegado el momento, sin tener que esperar exactamente al día del sexto mes ni adelantarse por presión.&lt;/p&gt;

&lt;h2&gt;La idea básica: las señales mandan, no el calendario&lt;/h2&gt;

&lt;p&gt;Cada niño desarrolla las habilidades motoras y digestivas a su ritmo. Hay bebés que a los 5 meses y medio ya nos miran la cuchara con una insistencia increíble, y otros que a los 7 meses todavía no están listos. Ambos casos son normales.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;La Organización Mundial de la Salud recomienda iniciar la alimentación complementaria &quot;alrededor de los 6 meses&quot;, precisamente porque es una franja, no un día. Las señales que describiremos aquí son las que tradicionalmente se observan para confirmar que el bebé puede —y quiere— empezar.&lt;/p&gt;

&lt;h2&gt;Las 5 señales de que tu bebé está preparado&lt;/h2&gt;

&lt;ol&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Se mantiene sentado con poca ayuda.&lt;/strong&gt; Debe ser capaz de mantener el tronco y la cabeza erguidos, aunque sea con un pequeño apoyo en la trona. Esta estabilidad es esencial para tragar con seguridad.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Muestra interés por tu comida.&lt;/strong&gt; Te mira el plato, sigue la cuchara con la mirada, hace el gesto de cogerte el vaso. No es curiosidad genérica: es curiosidad dirigida al alimento.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Ha perdido el reflejo de extrusión.&lt;/strong&gt; Cuando se le ofrece una cuchara con un poco de alimento, ya no la devuelve hacia fuera con la lengua de manera automática. Este reflejo protege los primeros meses, pero desaparece cuando el sistema está preparado para tragar cosas distintas a la leche.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Coordina la mano con la boca.&lt;/strong&gt; Es capaz de coger un objeto y llevárselo a la boca con intención. Esta coordinación es lo que le permitirá, un poco más adelante, agarrar un trozo de fruta y comérselo de forma autónoma.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Abre la boca cuando se le acerca el alimento.&lt;/strong&gt; No hace falta forzarle ni distraerle: si el alimento le interesa, él mismo abrirá la boca. Si la cierra o gira la cabeza, todavía no es el momento, y no pasa nada.&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;

&lt;blockquote&gt;El bebé no tiene que cumplir las 5 señales el mismo día, pero sí la mayoría. Si notas 3 o 4 con cierta claridad, probablemente está preparado para empezar a explorar.&lt;/blockquote&gt;

&lt;h2&gt;¿Y la leche?&lt;/h2&gt;

&lt;p&gt;Una cosa que se preguntan a menudo las familias es si, al empezar con los sólidos, deben reducir la leche. La respuesta es clara: &lt;strong&gt;no&lt;/strong&gt;. Hasta los 12 meses, la leche (materna o de fórmula) sigue siendo el alimento principal del bebé. Los sólidos, durante los primeros meses, son exploración: texturas, sabores, gestos. La nutrición la cubre la leche.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Esto significa que no hay que preocuparse si el bebé toma muy poca cantidad de sólido al principio. Es totalmente esperable. La cantidad irá creciendo poco a poco, a su ritmo.&lt;/p&gt;

&lt;h2&gt;Si tienes dudas, haz la consulta&lt;/h2&gt;

&lt;p&gt;Empezar con los sólidos es emocionante y, a la vez, un poco abrumador. Si tienes preguntas sobre las señales, sobre qué alimentos ofrecer primero o sobre cómo presentarlos (texturas, tamaños, BLW vs. cuchara), puedes reservar una primera cita o escribirnos por WhatsApp. La primera consulta dura 30 minutos y te damos pautas concretas adaptadas al momento de tu bebé.&lt;/p&gt;</content:encoded></item><item><title>¿Por qué mi hijo babea? Cuándo es normal y cuándo preocuparse</title><link>https://www.llavorslogopedia.com/es/blog/por-que-mi-hijo-babea/</link><guid isPermaLink="true">https://www.llavorslogopedia.com/es/blog/por-que-mi-hijo-babea/</guid><description>El babeo es habitual hasta los 3-4 años, pero hay señales que invitan a consultar. Te damos las claves para saber cuándo es normal y cuándo no.</description><pubDate>Thu, 16 Apr 2026 00:00:00 GMT</pubDate><content:encoded>&lt;p&gt;Si tienes un niño pequeño en casa, seguro que lo has visto mil veces: la camiseta húmeda, el babero cambiado tres veces en una mañana, el cojín del carrito con una toalla debajo. El babeo es una de las escenas más comunes de la primera infancia y, en la mayoría de los casos, es completamente normal.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Ahora bien, hay momentos en los que conviene pararse a observar. No para alarmarse, sino para saber distinguir entre lo que forma parte del desarrollo y lo que merece una consulta profesional. En este artículo te damos las claves.&lt;/p&gt;

&lt;h2&gt;¿Por qué babea mi hijo?&lt;/h2&gt;

&lt;p&gt;El babeo en niños pequeños tiene varias causas, todas ellas relacionadas con el desarrollo normal de las funciones orales. Entre las más habituales encontramos:&lt;/p&gt;

&lt;ul&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;La salida de los dientes.&lt;/strong&gt; A partir de los 4-6 meses, la aparición de los primeros dientes estimula las glándulas salivales y aumenta la producción de saliva.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;La maduración del control oral.&lt;/strong&gt; El niño todavía está aprendiendo a coordinar los labios, la lengua y la deglución. Tragar saliva sin pensarlo es una habilidad que se consolida con el tiempo.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;La exploración oral.&lt;/strong&gt; Los bebés se llevan objetos a la boca para conocer el mundo. Morder, chupar y explorar con la lengua son parte de su aprendizaje y activan la salivación.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;La concentración.&lt;/strong&gt; Cuando el niño está muy centrado en una actividad —apilar piezas, mirar un dibujo, observar un insecto— se olvida momentáneamente de tragar.&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;

&lt;p&gt;Todos estos motivos son habituales y no indican ningún problema. Forman parte del proceso natural de crecimiento.&lt;/p&gt;

&lt;h2&gt;¿Hasta cuándo es normal?&lt;/h2&gt;

&lt;p&gt;Esta es la pregunta que más preocupa a las familias. La respuesta corta es que el babeo habitualmente disminuye de manera notable alrededor de los 18-24 meses y suele desaparecer hacia los 3-4 años, cuando el control oral y la deglución están completamente maduros.&lt;/p&gt;

&lt;blockquote&gt;El babeo es una etapa, no un problema. Habitualmente, hacia los 4 años, el niño ya sabe tragar saliva de manera automática, también cuando está concentrado o en movimiento.&lt;/blockquote&gt;

&lt;p&gt;Esto no significa que un niño de 3 años y medio que todavía babea ocasionalmente tenga ninguna dificultad. Cada niño tiene su ritmo, y factores como una dentición tardía o un resfriado pasajero pueden alargar la fase. Lo que miramos como logopedas no es tanto la edad exacta como la evolución: ¿el babeo va disminuyendo con el tiempo o se mantiene constante?&lt;/p&gt;

&lt;h2&gt;¿Cuándo conviene consultar?&lt;/h2&gt;

&lt;p&gt;Estas son las señales que invitan a pedir una valoración profesional, no para alarmarte, sino para poder actuar a tiempo:&lt;/p&gt;

&lt;ul&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Babeo persistente más allá de los 4 años&lt;/strong&gt;, especialmente si no mejora a lo largo de meses.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Babeo asociado a dificultades de alimentación&lt;/strong&gt;: el niño tiene problemas para masticar, tragar alimentos sólidos o cierra mal la boca al comer.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Boca abierta de manera habitual&lt;/strong&gt;, también en reposo. Puede indicar una hipotonía (poco tono muscular) de la musculatura facial.&lt;/li&gt;
  &lt;li&gt;&lt;strong&gt;Dificultades con la pronunciación&lt;/strong&gt; de algunos sonidos que requieren control preciso de los labios o la lengua.&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;

&lt;p&gt;Si reconoces alguna de estas señales, no significa que haya un problema grave: significa que una valoración puede ayudar a entender qué pasa y, si hace falta, ponerle solución con ejercicios sencillos.&lt;/p&gt;

&lt;h2&gt;¿Y si tengo dudas?&lt;/h2&gt;

&lt;p&gt;Cada niño es diferente y la línea entre &quot;todavía está madurando&quot; y &quot;conviene valorar&quot; no siempre es nítida. Si tienes preguntas sobre el desarrollo oral de tu hijo, puedes reservar una primera cita o escribirnos por WhatsApp. La primera consulta dura 30 minutos y sirve justamente para eso: aclarar si hace falta hacer algo o si simplemente hay que dar tiempo al tiempo.&lt;/p&gt;</content:encoded></item></channel></rss>